fbpx

Tengo 55 años y nací en Barcelona. Soy Sanadora Cuántica. Mi infancia no fue bonita, no tengo muchos recuerdos de ella. Con 5 años era una niña triste. Eso no tendría que pasarle a ningún niño. En mi casa mis padres siempre estaban enfadados. Nunca escuché gritos, ni hubieron malos tratos físicos, ni entre mis padres ni a mi ni a mis hermanos pero no recuerdo casi nada de esa época así que no puedo estar segura de ello.

No recuerdo a qué edad quise sanar esas heridas, las provocadas por el ambiente en que vivía, con una madre super controladora y estricta y un padre que, aun estando presente, estaba ausente, como si fuera un mueble más de la casa.

A los 21-22 años me ingresaron de urgencias por un ataque de asma. Después de hacerme diversas pruebas y derivarme a diferentes médicos me diagnosticaron alergia asmática a los ácaros del polvo y a la parietaria.

Empecé a buscar la forma de sanar la alergia asmática por medios naturales. Probé infinidad de cosas, productos naturales y terapias, ninguna dio resultados.

A los 26 años me independicé porque decidí que era preferible pagar un alquiler que un psicólogo. En casa se vivió como un drama. No fue fácil esa época pero tenía muy claro que no podía volver a casa de mis padres porque sería aún peor que cuando vivía con ellos.

A los 40 años hice un curso de reiki Usui Tibetano Tradicional y me gustó tanto que completé la maestría. Haciendo la maestría aprendí otra técnica que, sin saberlo en ese momento, me salvó la vida años después.

En el año 2016 me formé en Karuna Reiki (sistema Shiki Ryoho), lo que me llevó a realizar otras formaciones incluyendo Protección Energética, Transgeneracional, Maestría Terapéutica en Péndulo Hebreo, Radiestesia Espiritual y Registros Akáshicos.

En el año 2020 tuve una experiencia paranormal que me llevó a conocer a Ramón Fenoll. Con él aprendí a comunicarme con las entidades y con mis guías espirituales. Aprendí también sobre las emociones, las que yo misma debía sanar.

En el año 2022, el inhalador que utilizaba para la alergia asmática dejó de hacerme efecto. El médico me recetó dos inhaladores más. Tampoco funcionaron. Entonces decidí quemar todos mis barcos y sanar las emociones que provocaron en su día la alergia asmática.

Esto es algo que no lo recomiendo a nadie. Sabía lo que me jugaba pero aun así lo hice. Tire todos los inhaladores y cualquier otro medicamento que me pudiera ayudar en una crisis de asma. Lloré mientras los tiraba. Sabía que si no lograba controlar mis emociones moriría.

Los primeros quince días aprendí a enfrentarme a mis propios miedos, al miedo a morir, al miedo a morir sola. Después empecé a sanar otras emociones, experiencias del pasado que ni siquiera recordaba.

Es un proceso que se vive en soledad porque nadie lo puede vivir por ti. Mi matrimonio se rompió porque mi marido no entendía nada, no entendía quién era yo.

El año 2023 fue un año de gran aprendizaje y lleno de experiencias extrasensoriales. Viajes astrales donde sanaba y ayudaba a otras personas. Recuerdo concretamente uno en el que un motorista tenía un accidente y yo le ayudaba, en el mismo lugar del accidente, sanándole la médula espinal. En el plano donde estaba esta persona, sin esa sanación, hubiera muerto.

Año 2024. Esta mañana he tenido otro viaje astral. Era un hombre, tenía un tumor en la zona parietotemporal del cerebro. Era bastante grande, unos 10 cms. He empezado a reducirlo. La persona, de alguna manera, me ha sentido y he parado un momento para tranquilizarlo. Una vez lo he sanado del todo le he recomendado que se hiciera un scanner. Nunca sabré quien es esa persona pero se que la he ayudado.

Merche


Translate »
error: Content is protected !!